Calidad

Aceite de krill de una única fuente


El aceite de krill Antartikrill es un producto de calidad excepcional que proviene de una única fuente: el krill antártico Euphausia superba; eso significa que para su producción no se captura y ni se utiliza más que la especie Euphausia superba.

Otros muchos aceites marinos, que provienen de pequeñas fuentes múltiples, se agrupan en forma conjunta para crear un lote mayor, siendo su calidad sensiblemente inferior a la del aceite de krill.

Pureza

El krill antártico vive en las aguas más frías y puras de la Tierra. El hemisferio sur está ocupado principalmente por agua, y las masas de tierra no sufren el impacto de la industria y de la agricultura, en contraste con muchas áreas del hemisferio norte.

La Corriente Circumpolar Antártica aísla la región antártica de los otros océanos y, por lo tanto, los contaminantes volátiles no alcanzan la Antártida.

Por este motivo, el Océano Antártico es el más limpio del planeta, lo que convierte el aceite de krill en un producto puro y natural.

 

Estabilidad

El aceite de krill presenta cuatro grandes ventajas sobre los productos Omega 3 tradicionales basados en el aceite de pescado: el Omega 3 de nueva generación, ligado a fosfolípidos avanzados, junto con las propiedades antioxidantes de la astaxantina y la colina.

Los estudios científicos han demostrado que los ácidos grasos Omega 3 vinculados a los fosfolípidos son menos proclives a la oxidación que los ácidos grasos Omega 3 en su forma triglicérida tradicional (provenientes del pescado). La astaxantina, poderoso antioxidante, ofrece una protección adicional a los ácidos grasos Omega 3 y prolonga el período de caducidad del producto.

Trazabilidad

La trazabilidad del aceite de krill comienza con la identificación física del lugar donde se produce la captura en el Océano Antártico, mediante el registro de la longitud y latitud de la captura.

Las especies son identificadas diariamente, registrándose el volumen capturado en cada lugar, siendo auditado en el propio barco por organizaciones independientes.

Los puntos de almacenamiento y transporte se controlan, vigilan y registran. Los registros y documentación garantizan una trazabilidad total a lo largo de toda la cadena de abastecimiento, desde la captura del krill en el Océano Antártico hasta el producto final.